contact bio q+a reviews
Tierra de vampiros
Marks, John (Autor)
ISBN: 978-84-96791-22-0
Rocaeditorial
21,00€ (400p)
Ficción


Reseñas destacadas

Publisher's Weekly. Tierra de vampiros, de John Marks

Marks (The Wall), ex productor del mítico informativo 60 Minutes, aprovecha con acierto su experiencia televisiva en esta imaginativa recreación del Drácula de Bram Stoker. Su ingenua protagonista, Evangeline Harker, joven productora del programa de noticias La hora, acepta a regañadientes la misión de viajar a las tierras más agrestes de Rumanía para tantear la posibilidad de dedicar un reportaje a Ion Torgu, una legendaria figura del crimen organizado. Evangeline pronto se descubre en los confines de la civilización y, tras oír el relato de un misionero acerca de una plaga sobrenatural que afectó a toda una comunidad en África, se ve abordada por el propio Torgu en una excelente emulación del conde vampiro. Su posterior reclusión en un hotel desierto traza un nuevo paralelismo con la obra de Stoker, pero Marks logra refrescar lo ya conocido de tal modo que hasta los incondicionales del original se descubrirán pasando rápidamente las páginas, arrastrados por la suerte de Evangeline y las historias de sus amigos y compañeros de La hora.


Library Journal

 

Evangeline Harker viaja a Transilvania con la misión de entrevistar a Ion Torgu, un famoso jefe mafioso del este de Europa, para un reportaje de La hora, el programa de la televisión neoyorquina del que es productora. Torgu y Evangeline se encuentran una noche en la ciudad de Brasov, donde él insiste en que estarán más cómodos en el hotel que posee en una zona desolada, no muy lejos de allí. Ella accede a regañadientes, aunque desconfía de aquel hombre siniestro, y esa misma noche se descubre encerrada en su habitación. Su intento de escapar la lleva a bajar por una escalera oscura y fétida y a sorprender a Torgu en su faceta más monstruosa, entonando cánticos mortuorios mientras se da un festín de sangre. Entre tanto, en Nueva York, su familia y sus compañeros de trabajo comprenden que Evangeline ha desaparecido; nadie parece capaz de localizarla y misteriosas cajas semejantes a ataúdes empiezan a llegar al estudio de televisión. Marks ha escrito un moderno y electrizante relato de terror que rinde tributo al Drácula de Bram Stoker. Va, sin embargo, mucho más lejos y crea un vampiro abominable, más horrendo que cualquier cosa salida nunca de la imaginación de Stoker. Muy recomendable para todas las colecciones de ficción y terror.

 

Baltimore Sun

 


La televisión muerde, literalmente, en Tierra de vampiros, la sangrienta e imaginativa recreación del Drácula de Bram Stoker escrita por John Marks, ex productor de 60 Minutes. En una fábula que parece conjugar a Stephen King y al periodista Anderson Cooper, Marks lleva a su heroína, Evangeline Harker, productora del informativo de televisión La hora (que no hay que confundir, al menos no mucho, con 60 Minutes), recientemente prometida y poco amiga de dejar Nueva York, hasta tierras de Rumanía para investigar y, si es posible, entrevistar a Ion Torgu, un capo de la mafia balcánica. De paso ocurren cosas espeluznantes, como es de rigor en Transilvania. Harker coincide con una joven misionera cuyas historias le hielan la sangre. Pero la sangre de verdad no hace acto de aparición hasta que se encuentra inesperadamente con Vlad —Torgu—, el señor del crimen, que resulta ser mucho más perverso de lo que imaginaba la reportera. Sin embargo, justo cuando descubre quién podría ser Torgu, se halla atrapada en una situación digna del Hotel California. Entre tanto, en Nueva York van pasando los meses y se la da oficialmente por desaparecida en acto de servicio, con gran desasosiego por parte de sus compañeros de trabajo. Harker reaparece entonces súbitamente, y en apariencia recuperada, pero pequeños ataúdes van llegando a su oficina, la gente comienza a enfermar, como contaba el misionero, y… ¿Para qué estropear la diversión? Marks combina el implacable mundo de los informativos de televisión con un profundo conocimiento de los países del este (las escenas en Rumanía son estupendas) y un estremecedor relato sobrenatural para crear un hábil y atractivo divertimento (si bien más parecido a la lúgubre Salem’s Lot que al cuento moral de Drácula), que, desde la óptica del siglo XXI, ofrece una vigorosa revisión de un viejo clásico. Con dientes.

 

Bookpage

Una novela a la que hincar el diente. Reseña de TASHA ALEXANDER


La tercera novela de John Marks, Tierra de vampiros, no es una historia de vampiros al uso. Evangeline Harker se embarca en el que podría considerarse el peor viaje de trabajo nunca visto. Productora de La hora, un informativo de televisión, Evangeline debe viajar a Rumanía para documentar un reportaje. Allí se encuentra con Ion Torgu, presunto jefe de una organización criminal, pero, en lugar de concederle una entrevista, Torgu la lleva a su ruinoso y siniestro hotel de Transilvania, donde Evangeline pronto descubre que es un vampiro. Aquí, sin embargo, no hay colmillos. Los dientes de Torgu, aunque atrozmente sucios, no son puntiagudos, sino redondeados. Torgu delega en dos de sus esbirros la tarea de asesinar a sus víctimas y verter su sangre en un cubo para que él se la beba.
Los vampiros de esta novela no se limitan a merodear en busca de sangre. Se hallan, por el contrario, atormentados por una espeluznante letanía de nombres: Treblinka, Olindo, Kosovo, Micenas, Nanking… Todos ellos lugares donde acaecieron terribles masacres. No por casualidad las oficinas de La hora se encuentran frente a la Zona Cero de Nueva York.
Evangeline desaparece durante meses y casi todos sus familiares, amigos y compañeros de trabajo la dan por muerta, excepto aquellos que reciben extraños mensajes desde su cuenta de correo electrónico. Después de que empiecen a llegar insólitos envíos desde Rumanía, un virus parece infectar el sistema de sonido del programa y un extraño cántico se filtra en cada grabación que hace el equipo. Los miembros del personal comienzan a enfermar y más tarde Evangeline es hallada en Rumanía, convaleciente en un monasterio, en terrible estado. A su regreso a Nueva York, se hace evidente que Torgu tiene siniestros planes para todo el equipo de La hora.

Marks narra su historia a través de correos electrónicos, informes de terapia y anotaciones de los diarios de los personajes. Su experiencia como productor de 60 minutes hace que uno sienta que el autor sabe exactamente qué satirizar en La hora. Marks no se limita a hacer una mera revisión de Drácula; sus vampiros, más que villanos de película de terror, son guardianes de los muertos. No debe pensarse, sin embargo, que no inspiran temor. Tierra de vampiros es una novela que te mantiene en vela: triste, aterradora y lúgubremente divertida.

 

Buffalo News


John Marks ha escrito la mejor novela de vampiros desde que Anne Rice publicara Entrevista con el vampiro. Es hora de confesar: yo hice mi tesina sobre cómo Bram Stoker revolucionó el arquetipo del vampiro. He leído más relatos de vampiros de los que me gusta admitir: desde los libros de historia novelada de Radu Florescu y Raymond McNally, hasta las imitaciones cutres de los aspirantes a Rice. Aunque hay un exceso de historias sobre chupadores de sangre, pocas son buenas. Con demasiada facilidad caen en el territorio de la sátira, con un conde titular que pretende evocar la melancólica intensidad de Christopher Lee o que va por ahí cariacontecido, como un Lestat presa del hastío. O bien el tema del vampiro se convierte en un mero subterfugio que sirve de excusa a una novela romántica disfrazada, de las de “chica virginal descubre su lado salvaje”.

Con todo, Marks, ex productor de 60 minutes, ha salido airoso donde los demás han fracasado. Ha vuelto a la novela original de Stoker y la ha puesto al día para el siglo XXI. Y demuestra, de paso, que los personajes y escenarios creados por Stoker siguen siendo tan perturbadores hoy día como lo eran hace un siglo.

Una de las grandes virtudes subestimadas del Drácula de Stoker es su final agridulce. Aunque Drácula es derrotado y Mina y Jonathan vuelven a reunirse, ambos han visto el infierno cara a cara, y es evidente que ninguno de ellos volverá a ser el mismo. Si Stoker convirtió al vampiro en un antihéroe victoriano y Rice lo refundió para transformarlo en un filósofo sensual, Marks ha creado un vampiro que es al mismo tiempo una figura atormentada y atormentadora. El Torgu de Marks es el confesor de los millones de almas extraviadas que todavía vagan por la tierra, víctimas de asesinatos, genocidios y guerras. Se siente atraído como un imán por la ciudad de Nueva York, donde dos mil víctimas del 11 de septiembre esperan para compartir sus secretos. Tierra de vampiros sale bien parada porque yuxtapone el horror primigenio del vampiro al mundo moderno y aparentemente seguro de la televisión. Y porque Marks detalla hábilmente cómo Torgu logra introducir la locura y el asesinato en una moderna sala de redacción.

back to home page